lunes, abril 30, 2007

Match Point


La última semana los acontecimientos se han ido sucediendo a un ritmo precipitado, casi vertiginoso. Todo empezó el lunes por la mañana cuando abandoné Gonaïves demasiado dormido para darme cuenta de que despegaba rumbo a Puerto Príncipe con un billete sin vuelta entre las manos. Ya se sabe, los 23 de abril se vencen dragones.

Trasladarme a la capital no entraba dentro de mis prioridades pero los últimos meses en Gonaïves no han sido fáciles, teniendo a veces la sensación de vivir una y otra vez el mismo día repetido. Como Bill Murray en Atrapado en el tiempo (Groundhog Day), mi particular día de la marmota comenzaba a las 6:35 a golpe de despertador, exactamente una hora más tarde mi walkie-talkie terminaba de escupir el cada vez más predecible aviso de seguridad y a las ocho en punto el himno nacional haitiano, cortesía de la emisora de radio local, hacía de B.S.O a mi entrada en la oficina.

Desde que llegué a Puerto Príncipe todo esto ha cambiado. Aunque supongo que con el tiempo la novedad de los primeros días irá desapareciendo dando paso de nuevo a la rutina, por el momento ya he disfrutado de siete días de gratas sorpresas en los que el azar ha ido cobrando importancia haciéndome sentir en ocasiones como trapecista sin red. Y es que a veces nos negamos a admitir la importancia que la suerte tiene en nuestras vidas subestimando todo aquello que escapa a nuestro control. Si no se lo creen, que se lo cuente el maestro Woody Allen.

Foto: mis cosas en tres maletas y una caja, da que pensar.

1 comentario:

Celia dijo...

hola, sigo tu blog desde hace meses. estuve viviendo en sto domingo el año pasado (trabajando en coop int)y visite puerto ppe en noviembre. buscando info sobre haiti encontré tu blog y te tengo que decir que me encanta mirarlo de vez en cuando, sigo tus aventuras y me encanta saber de haití. ¿como estan las cosas ahora?. tengo gran curiosidad por saber a qué te dedicas allí! gracias por tus relatos. Celia