jueves, abril 13, 2006

Le Borgne



No hay muchos trabajos en los que la jornada laboral comience subiéndote a un helicóptero. Ayer pillé plaza en el vuelo a Le Borgne con doce militares del batallón chileno. Tras sobrevolar el Cabo pasamos por La Badie, en donde a más de un turista despistado se le debió atragantar la langosta al vernos pasar. Cuando llegamos a Le Borgne me acordé del anuncio del helicóptero de Tulipán que aterrizaba en las piscinas para regalar bocadillos. Cosas de la edad, supongo.

1 comentario:

santilin dijo...

muy guapas las fotos, lleva cuidao no te pase como a rajoy con el helicoptero.
Oye a ver si te conectas un dia de estos al skype que es mas dificil hablar contigo que con un ministro.

Un abrazo